We Feel Fine

We Feel Fine es una exploración de las emociones humanas en una escala global.
Desde Agosto de 2005, WeFeelFine.org ha cosechado sentimientos humanos a partir de un gran número de blogs. Cada pocos minutos, el sistema busca en las entradas nuevas alrededor del mundo las frases “I feel” y “I am feeling”. Cuando encuentra dichas frases, graba el enunciado completo, hasta el punto, e identifica el “feeling” o sentimiento expresado en el enunciado (ej: triste, feliz, deprimido, etc.). Debido a que los blogs están estructurados de manera muy estandarizada, la edad, el género, la ubicación geográfica del autor pueden con frecuencia ser extraidos y grabados junto con el enunciado, asi como el clima local que prevalecía durante el tiempo en que el enunciado fue escrito.

Tristan and Isolda
Isolda was an Irish queen who always spoke in German, Though why she canned her native tongue I never could determine. King Mark had heard about her charms from people who had met her, And so he sent Sir Tristan out to Ireland for to get her. Isolda she was loath to go, she did not want to marry, And all the way to England's shore she warbled like Old Harry. "To travel with that tenor for a girl like me ain't no life, I'll mix myself a dose of hooch and give some to that lowlife." Isolda's maid Brangaena didn't phone the undertaker, Instead she slipped a love draught in Isolda's cocktail shaker. It makes me blush to write about the powers of that potion. The way those two folks carried on you haven't any notion. Now poor King Mark was simple; no suspicion did he harbor That every night his wife and Tris were mushing in the arbor. Until by chance he came upon them, to their consternation, In what the papers call a "compromising situation." Now most kings you or I know would have acted kinda sour. Not Mark. He struck an attitude and sang for half an hour, Till Melot, glancing at his watch, observed that time was fleeting, And stabbing Tristan in the ribs he busted up the meeting. The scene now shifts to Kareol where the Tristans had a castle, Our hero lies beneath a tree with Kurneval, his vassal. The castle's rather shy of roof, the wall's about to tumble, But Tristan says it's home to him, it matters not how humble. A shepherd, piping on the hill, exclaims, "A ship I've sighted.' Isolda then comes dancing in and Tristan's quite delighted. The sound of clashing swords is heard; the (so-called) plot now thickens, And Mark appears upon the scene still singing like the dickens. But Tris, alas, has passed away from wounds that Melot gave him. Isolda sings the Liebestod; she came too late to save him. She lies down -- dead. The play is done; the curtain bell is ringing Thus ends this sad and tragic tale. And Mark? He keeps on singing.
(Newman Levy) From Opera Guyed, Levy Note: No tune supplied. Sings well to Star of the County Down RG
Para muestra, un botón
“Hi, Jessica,” saludé a la adolescente, sin poder ocultar mi sorpresa al encontrarme con la hija de mi vecina sentada en la entrada a mi departamento. “So, what brings you to my door this evening?”
“Oh, just hormones,” se levantó del escalón y se alisó la falda del uniforme escolar. “Can I come in?”
“Sure,” forcejee con la llaves en el cerrojo. “Gime me a minute and I’ll pop this baby open.”
Seguro había terminado con el novio, o la mamá la castigó sin usar su motocicleta rojo paleta el resto de la semana. Contabilicé los múltiples micro dramas que podría esa chica venir a contarme a las 9 de la noche en Viernes. Yo ya iba tarde a la reunión de la oficina. Keep it short and sweet, la escuchas un rato y luego la mandas de regreso con su mami, pensé. La puerta cedió misericordiosa. Entonces Jessica posó su mano en la mía, que aún empuñaba el llavero y su llave insertada en la ranura de mi puerta.
“I mean, can you MAKE me CUM in there?” me guiñó un ojo, traviesa, y se acarició la entrepierna con la mano libre. “I’m sick of being a virgin.”
Apenas alcancé a levantar una ceja en señal de asombro y a pensar brevemente, What the fuck with teenagers these days?!, cuando mi deseo, y por ende mi cuerpo, tomaron el control de la situación y del cuello de Jessica. La besé más largamente de lo que la prudencia dictaría, ahí, afuera de mi departamento, en la zona comunal del edificio, con su madre probablemente ascendiendo el último tramo de las escaleras que nos ocultaban.
“Well, we shall see if I can make you,” la conduje hacia el interior de mis dominios, “come inside, kiddo.”
Cerré la puerta.
“Don’t call me kid!”
“I said ‘kiddo’…”
“Whatever. It’s the same. I’m fucking 19 years old already! I’m an adult!” gimoteó Jessica.
“My apologies, lady,” mi mente escuchó cómo mi cuerpo pronunciaba con un cinismo que sonaba tácticamente sincero, mientras pensaba, ¡pero es una niña, por dios! ¡Y vírgen! ¿En que diablos te estás metiendo, Ana? “I’ll make it up to you. I’ll give you the full grown up treatment,” continuó mi cuerpo, siguiendo su propia agenda. “Can you take it?”
A este punto, mis manos ya se entretenían desabrochando la blusa blanca y sobando su entrepierna. Jessica gimió en respuesta a mi pregunta.
“That better be a yes!” la levanté de la cintura y después de las nalgas, de manera que su cuerpo se suspendía a horcajadas del mío.
Sus piernas se ciñeron fuertes a mi talle, liberando mis manos de la labor de sostenerla para ocuparse por completo de desnudarla, mientras mis piernas se dirigían hacia la barra de la cocina y mis labios se mantenían unidos a los suyos. El piloto automático me llevó al cajón de la derecha, donde guardaba mi strap-on dildo. Just not yet… me dije a mi misma, pensando en su sexo de flor naciente. Mis dedos buscaron su humedad y la encontraron abierta. Dejé resbalar mi índice hacia el interior de Jessica. La piel de su espalda se erizó bajo mi palma y me sacó un gemido. Introduje un segundo dedo al tiempo que mis labios bajaban por sus senos, hacia su ombligo y después su clítoris. Lamí con la lengua primero amplia, levantando la humedad que lubricaba los labios de su sexo. Tomé su clítoris entre mis dientes, previamente envueltos con mis labios para no lastimar ese botón sensible. Lo succioné con suavidad y luego hice vibrar mi lengua en su punta descubierta. Jessica tomó mi cabeza con ambas manos.
“Oh, Ana! ” gimió Jessica al tiempo que un orgasmo la asaltaba y atrapaba mi rostro con la presión de sus entrepiernas convulsas.
Mi mano izquierda se había ocupado ya en desabrochar mi pantalón, bajarlo y ajustar el arnés del dildo contra mi monte de Venus sin que Jessica se percatara de los preparativos. Me incorporé para llevar a sus labios el jugo de su sexo. Ella lo recibió con lamidas golosas que me limpiaron las mejillas, el mentón y finalmente los labios. Al acercar mi cuerpo al suyo durante el prolongado beso y con nuestros genitales al mismo nivel, la punta de mi falo se posó en la entrada de su vagina.
“What is this?” preguntó con una sonrisa traviesa al tiempo que su mano descendía por mi vientre para inspeccionar la vara. “Oh, Ana, fuck me hard!”
“I will, honey,” la tomé de las nalgas con ambas manos, “trust me, I will.”
Dirigí su cuerpo hacia el mio, hasta que nuestros ombligos se unieron y la longitud del dildo estaba por completo en el interior de Jessica. La abundante lubricación natural de la joven facilitaba y suavizaba la maniobra invasiva. Nuestros cuerpos se sincronizaron, se ajustaron al ritmo de pistones industriales que bombeaban persistentes. Mi orgasmo llegó poco antes que su segundo, las cabezas tiradas hacia atrás en un arco de placer doble, nuestros pezones erectos en contacto con los de la otra.
“Uh-hu?”
“Most chicks at school say their first time sucked.”
“Yeah, that’s usually the case. Mine was raw, raunchy and pretty dry. Of course, I was expecting fireworks and the whole show.”
“I’m glad I followed my mother’s advice.”
“Which was to wait until you were nineteen instead of fifteen like most?”
“No, not that advice. She told me you’d be a good first fuck.”
“She what?!!”
“She was right.”
“Your mother told you to go fuck the lesbian neighbor?! Geeeesus! What is it with mothers these days?”
“Well, see, the way I see it, she’s smart. If it had to be anyone, which she knew it had to… I mean, she’s not that naive to think I’d go into my twenties being a stupid virgin.”
“…”
“She said with you I wouldn’t have to worry about getting pregnant. Mom wouldn’t have to wonder where I was whenever I went M.I.A. I’d be right next door!” Jessica sonrió una sonrisa dulce, incluso inclinó su cabeza un poco hacia un lado, pero por alguna razón, su despliegue de adorabilidad no me reconfortó.
“You plan on going Missing In Action often?”
“Relax, Ana, don’t worry. I’m not trying to be your girlfriend or anything. It’s just pretty damn good sex. Don’t you ever want more of a good thing? I do.”
“Well, Jess, in that case, mi casa es tu casa,” le guiñé el ojo al tiempo que ella me rodeaba con sus piernas y yo la transportaba hacia la recámara.
“Now that you’re not starving anymore, I’ll show you the bedroom,” le susurré al oído y puntué con un mordisco en su lóbulo. “Should you call your mother and let her know you are spending the night at the neighbor’s?”
“Not really. She told me I could stay the weekend if I, and you, of course, wanted.”
“Ah, we better call delivery, then. We’ll have to feed the stomach at some point.”




